Funcionamiento

El material fundido entra en un filtro rotatorio y atraviesa millones de perforaciones cónicas que están repartidas por toda su superficie. Los contaminantes que contiene el material se fijan a la superficie del filtro y, a más tardar tras una vuelta, son desprendidos y arrastrados por un rascador hasta el tornillo sin fin para ser extraídos directamente del proceso. Es decir, cada vez que el filtro da una vuelta, su superficie vuelve a estar limpia al 100%. La forma geométrica del tornillo sin fin permite extraer grandes cantidades de contaminantes. Por eso se pueden procesar materiales con un porcentaje de contaminantes de hasta un 18%.

El filtro es accionado por servomotores de gran eficiencia energética que garantizan una regulación exacta del árbol portafiltro y del tornillo sin fin. Una de las grandes ventajas del filtro ERF es que se puede regular por separado la velocidad del filtro y la del tornillo sin fin y esto conlleva unas pérdidas de material mínimas.

Ventajas

  • Funcionamiento totalmente automático y sin interrupciones
  • Hasta un 18% de contaminantes
  • Pérdidas de material muy escasasPresión constante a la salida del filtro para mayor seguridad del proceso
  • Sin cambio de filtro durante semanas o meses, dependiendo del material y la aplicación
  • Sistema completamente cerrado sin entrada de aire
  • Los contaminantes permanecen muy poco tiempo en el filtro
  • Recambio rápido del rascador desde fuera mediante cilindro hidráulico
  • Filtrado efectivo y extracción de elastómeros (caucho, silicona) antes de ser empujados por el filtro

Datos técnicos